Dos Grammys para dos
grandes
Por Jorge Nain Ruiz
En
la música Vallenata hablar de Jorge Oñate, "Poncho"
Zuleta y de Diomedes Díaz, es referirse a lo más
granado, a la crema y nata; ellos son los tres
interpretes vocalistas con mayor reconocimiento en
la historia de este folclor.
Afortunadamente ya cada uno de ellos posee entre sus
logros un Gramófono; la semana pasada La Academia
Latina de la Grabación, Laras, otorgó al Jilguero de
América Jorge Oñate un Gramy Latino como premio a la
excelencia musical; ya "El Pulmón de Oro" Poncho
Zuleta, había recibido el primer Gramófono por el
álbum Cien Días de Bohemia al lado de su hermano
Emilianito.
De ese trío de trayectoria, el único que hacía falta
por obtener ese galardón era "El Cacique de la
Junta", pues este viernes Diomedes recibió la
noticia de que él y Alvarito López se quedaron con
el Grammy Latino categoría Vallenato y Cumbia, por
su álbum Listo pa` la foto.
Muchos comentaristas y conocedores del Vallenato
juran y perjuran de que El Grammy otorgado no fue al
álbum Listo pa la foto, sino un reconocimiento al
aporte en sus 35 años de vida artística del Cacique,
lo cual no es cierto desde ningún punto de vista, en
varias entregas anteriores he explicado cómo se
nominan y otorgan los premios Gramy Latinos por la
Academia, por lo cual no lo voy a repetir ahora; lo
que si debo expresar de manera contundente es que el
trabajo de Diomedes, si bien no es el mejor de su
vida artística, por obvias razones, es un muy buen
Cd, lo que ratifica mis elogios en su debido momento
cuando se lanzó al mercado.
Vale la pena resaltar que el nivel de los nominados
estaba muy parejo, especialmente la competencia
entre Listo pa la foto, Te Regalo mis triunfos y El
Nobel del amor, lo que sencillamente ocurrió es que
a los miembros de la Academia les gustó más el
trabajo de Diomedes, lo cual a mi juicio también
tuvo visos de una solución salomónica, teniendo en
cuenta que a Jorge Oñate ya se le había designado
como un homenajeado con el premio a la excelencia
musical.
Desafortudamente, ni Álvaro ni Diomedes pudieron
asistir al majestuoso MandalayEvents Center de Las
Vegas E.U para recibir el premio; sin embargo el
folclor Vallenato se encuentra de pláceme por este
reconocimiento a dos vidas dedicadas a alegrar el
alma de muchos colombianos por medio del folclor más
representativo de la Patria.
Esta debe ser una motivación más, para que El
Cacique inicie la reestructuración de su vida
personal y artística que sus seguidores tanto
esperamos y anhelamos, para que sus áulicos no le
sigan celebrando sus malas actuaciones y más bien lo
ayuden a mejorar en el cumplimiento de sus
obligaciones contractuales, en el cuidado de su
salud y especialmente en la relación con los medios
y con sus seguidores, la cual debe ser de respeto y
cordialidad, y no de chabacanería y groserías.
Estos dos grandes, suman más de 75 años de vida
artística y han cosechado los más grandes éxitos en
la música Colombiana, bien justo y merecido que
tienen en las postrimerías de sus carreras, recibir
estos galardones internacionales.
Así como muchos han lamentado históricamente la
injusticia de que Juan Humberto Rois se fuera a la
tumba sin ser Rey del Festival de la Leyenda
Vallenata, no sería justo que estos tres colosos de
nuestra música no tuvieran entre sus logros las
insignias del premio hasta hoy más importante que se
otorga a un artista Vallenato, ya que lo tienen más
que ganado.
COLOFON:
La vida privada de quienes decidieron ser artistas
es mínima; por esa misma razón los servidores
públicos tienen límites en sus actividades privadas
y cada cual debe responder ante la sociedad por sus
acciones, todo esto para respaldar al caricaturista
Safady, quien se atrevió a recordarle al Cacique en
una caricatura polémica, que él no ha respondido a
la sociedad y a la juventud en la dimensión que le
exige su fama y el lugar donde lo hemos encumbrado
sus seguidores, por eso no es malo aprovechar la
oportunidad del Grammy para decirle a Diomedes que
nunca es tarde para cambiar.
jorgenainruiz@gmail.com